Inicio > Nacional > Crisis detona fuerte ajuste en productoras de TV: Ya quebró la de “Casado con hijos”

Crisis detona fuerte ajuste en productoras de TV: Ya quebró la de “Casado con hijos”

Viernes, 19 de Junio de 2009

Roos Film, que llegó a ser la más grande del país con más de 100 empleados, debió pedir su propia quiebra hace dos semanas. Otras productoras, como Nuevo Espacio y Calypso, también han debido hacer fuertes despidos y ajustes presupuestarios. ¿Razones? Gran baja en precios y ventas a los canales, más series envasadas, bajos márgenes y la crisis internacional han mermado entre 30% y 40% los ingresos de la producción independiente, situación que -en la opinión de todos- terminará haciendo un grave daño a la TV.

Harting: Más realities, farándula, erotismo, baile, en desmedro de producción que aporta mucha calidad

El caso de Juan Harting es de película. Su productora Roos Film llegó “a ser la más grande de este país, por lejos”, con exitosas series como “La Nany” y “Casado con hijos” y una facturación de US$ 10 millones anuales. Hace dos semanas, sin embargo, debió pedir su propia quiebra para evitar que uno de sus proveedores lo hiciera antes.

¿Qué pasó? El propio Harting explica que apostaron por un modelo de negocio de volumen. “Teníamos una producción de 450 horas al año de ficción prime time , eso es el doble de muchos canales”, agrega, y un contrato de exclusividad con Mega, canal que al renegociarlo para 2008 bajó la cantidad de producción y lo obligó a abrirse a todos los canales. Demoraron unos 8 meses en desarrollar proyectos para vender, tiempo que “nos generó un hoyo muy grande, la deuda creció 50%”.

Pese a todo, afirma que aún era manejable, pero que al explotar la crisis en septiembre de 2008 el crédito se complicó, “muchos bancos empezaron con la política de cortar las líneas y cobrar. Y eso nos dejó financieramente tambaleando”. Se frenaron las negociaciones con posibles socios estratégicos que ingresaran al grupo y “nos llevó a una espiral económica complicada que terminó con la quiebra”. “Lo perdí todo, vendí todo para no quebrar, pero no quedó otra”, dice.

Aunque la crisis fue el golpe decisivo, Harting ve un problema de fondo en la industria: “Cuesta entender que los canales de TV generen utilidades por $ 20 mil millones al año, y los productores sumen pérdidas por $ 5 mil millones”. Y explica que los precios que pagan los canales “han ido bajando sistemáticamente”, de la mano de más producción propia y productos envasados tipo “Simpson”.

“Había dos grandes escenarios ante la crisis. Uno que el canal internalizara todo y no comprara nada; el otro, que comprara mucho más afuera y bajara los costos propios. La segunda era la respuesta correcta, pero muchos canales optaron por la primera. Entonces vemos más realities , farándula, erotismo, baile, repeticiones de programas envasados, en desmedro de la producción independiente que siempre aporta mucha calidad, variedad y diversidad a la pantalla”, afirma. Y agrega: “En los países desarrollados, los canales tienden a producir más afuera”.

Cree que el formato actual puede ser rentable ahora, pero pone alerta en el largo plazo. “Llega un momento en que el consumidor pasa la cuenta y cambia de canal. Estar en primer lugar del rating no tiene gracia, es un viaje corto por el paraíso que no dura más de seis meses porque la diferencia entre el primero y último, es muy poca. El canal tiene que buscar estabilidad en el tiempo, fidelizar” dice Harting, afirmando que el liderazgo de TVN a fin de los 90 coincide con mucha producción independiente.

Hoy Harting busca proyectos personales, aunque su sueño sería encontrar “el inversionista que necesito para resucitar esto”. Y agrega: “Hay potenciales socios internacionales”.

Schlesinger: “No hay desarrollo de productos a mediano plazo, todo tiene que dar plata hoy”

“Estamos en un año con menos programas, pero bien”, dice confiado Alejandro Schlesinger, gerente general de Calypso, que produce “Cuánto me quieres”, está terminando “Corín Tellado” y trabaja en un docu-reality para Chilevisión.

Pero el panorama era muy distinto hasta el año pasado. Desarrollaron “Cirugía de cuerpo y alma” para Mega, un clásico que tras cinco temporadas quedó en “stand by” por la competencia que generó Canal 13. También hicieron “El día D?” para TVN, pero que no se renovó porque sus 15 puntos de rating no conformaron al canal que esperaba entre 18 y 20 puntos.

“Llegamos a tener 45 personas trabajando y ahora estamos en la mitad”, señala. Y explica que con la crisis, “los canales se ahorran la utilidad que antes pasaban a las productoras y tratan de hacer ellos los programas”. Así, programas como “1810″ o “¿Dónde está Elisa?” -realizados por los mismos canales- ocupan franjas horarias que antes daban a producciones independientes.

Una complicación para las productoras es que “cuesta mucho formar gente y, cuando se acaba un programa, uno les sigue pagando a las personas hasta que vuelva el mismo programa o empiece otro, pero sin recibir ingresos y uno se va descapitalizando. Y en este rubro se paga bien, un sueldo normal es de $500 mil o $600 mil, y si no llega nunca el programa, hay que despedir con otro costo”.

Schlesinger considera otro factor importante el arribo de productoras extranjeras a Chile, como Endemol o la argentina Cuatro Cabezas . “Ellos han aumentado la competencia y vienen con formatos armados desde sus casas matrices. Nosotros, en cambio, innovamos más, pero a veces nos va bien y a veces, no”.

Y desliza una crítica a la TV. “En Chile no hay desarrollo de productos a mediano plazo. Todo tiene que dar plata hoy, ahora. Hay canales como el Trece o TVN que debieran estar con los ojos un poco más allá, entender el rol que juegan y mostrar más la sociedad en que estamos metidos”, afirma.

Si no hay continuidad, explica, es imposible abaratar costos. “El día D”, programa que no se renovó, con una segunda temporada podríamos haber abaratado bastante más los costos”, ejemplifica.

“Ahora, los canales compran más formatos como ?¿Quién quiere ser millonario’, ?La muralla’ en Mega, hacen las réplicas. La facilidad de las productoras está en salir a la calle, los docu-realities que pueden hacer más baratos”, explica.

Polanco: “Una mirada inteligente de los canales hacia la producción permitiría mejorar la TV”

Desde su productora Nuevo Espacio, Patricio Polanco ve con cautela lo que está sucediendo en este negocio. Aunque no duda en que “la cosa está mucho más lenta”, asegura que “están resistiendo”. “Estamos con ?Mi verdad’ de CHV, terminando ?Enigma’ para TVN y empezando con otro proyecto para CHV”, enumera, aunque reconoce que hace dos años “estábamos en cinco proyectos y, el año pasado, con tres proyectos caminando y ?Epopeya’”.

De hecho, en 2008, trabajaban con 60 personas y hoy son 40.

Más allá de la crisis, ve otro tema de fondo en la remezón de esta industria. “Los canales de TV hicieron un mal negocio con la producción independiente, no nos han tratado bien”, dice, aunque afirma que todos los grandes éxitos han sido realizados por la producción independiente y que como “realizadores e innovadores vamos a la cabeza de los canales e incluso con menos costos”.

Pese a que es un negocio de márgenes muy pequeños, donde si hay que repetir la grabación de un capítulo, “te quedaste sin utilidades”. “Hay que ser muy responsable. ¿Cómo está uno a la par del desarrollo tecnológico?, ¿cómo renueva equipos técnicos si no hay una mirada de largo plazo? Yo puedo pedir un préstamo en el banco si es que tengo seguridad a dos o tres años para poder pagarlo. Si no, estoy jodido”.

¿Dónde está el problema?: “No hay un diseño de los canales con mirada de largo aliento. Una mirada inteligente hacia la producción independiente permitiría que fuéramos aliados y mejoraríamos la programación y la TV”. Y enfatiza: “Los contratos son draconianos, no tenemos derechos, tampoco de repetición, no hay absolutamente nada que favorezca y que ayude a mantenerse en el tiempo”.

Todo esto se ha agravado con la crisis y la brusca caída de la publicidad televisiva. Para Polanco, una solución estaría en contratos a más largo plazo que “no sean una cuestión extraordinariamente coyuntural. Y es que en TV te va bien ocho meses y sigues, pero si te va mal en un programa, pasaste a la categoría de paria. Eso no puede ser”.

FUENTE. LA SEGUNDA ON LINE.
Por José Tomás Santa María

Nacional

Comentarios cerrados.