Chileno que asesoró a OMS: Llegada de virus AH1N1 es «cuestión de días»
El médico chileno Fernando Otaíza es uno de los 14 expertos internacionales que asesora a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en caso de una «emergencia de salud pública de importancia». De hecho, participó en el momento en que el organismo resolvió declarar el alerta por el brote de influenza AH1N1 en México y cuando se decidió pasar de la fase 4 a la 5.
«Somos un grupo asesor. La directora de la OMS, Margaret Chan, nos llama y nos pide nuestra opinión. En ese caso lo que analizamos era si estaban las condiciones para cambiar el nivel de alerta. Al momento en que se producen contagios de la influenza humana en otros países fuera de México nos pareció que era necesario aumentar las prevenciones», relata el médico a La Tercera.
El epidemiólogo, quien se desempeña en la Unidad de Control de Infecciones Hospitalarias del Ministerio de Salud, viajó el 27 de abril a México. Esa vez fue reclutado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el control del brote de influenza en ese país.
Con orgullo, comenta que fue el precursor de la recomendación internacional sobre el uso de mascarillas. «En México vi que toda la gente usaba tapabocas, pero que éstas se utilizaban mal. No se cubrían la nariz y se la sacaban a cada rato o la tocaban con la manos. De allí surgió la inquietud de hacer un manual de procedimiento. Se consultó al grupo de expertos a través de una videoconferencia y en una tarde se sacó la recomendación internacional», cuenta Otaíza.
VIRUS EN CHILE
El experto señala que Chile «no está inmune» a la llegada del virus AH1N1. «Eso es una cuestión de días», afirma. «¿Por qué iba a llegar a Israel y no a Brasil, o a Chile? Eso es algo que no se puede evitar».
Pese a ello, el médico explica que, a diferencia de lo que sucedió en México, hoy existe mayor información sobre el virus y la forma en que se comporta. Además, existe una serie de recomendaciones internacionales respecto de cómo se debe actuar en el caso de que se produzca un brote.
De hecho, en el caso chileno existe un plan de coordinación entre los distintos estamentos públicos y privados para atender a los enfermos en caso de que la enfermedad llegue. Además, se han hecho las compras de stock de medicamentos antivirales, así como de mascarillas, y se ha capacitado al personal de salud de cómo debe actuar en ese caso.
«Lo que pasó en México nos sirve de experiencia. Además existe todo un know how en el manejo del personal médico. Chile ha tenido que enfrentar varias otras epidemias, como la del cólera y el hanta».
La única preocupación que existe es que el virus llegue al país justo cuando esté en pleno brote de influenza común. «Esa sería una situación complicada», opina el experto, por estimar que sería difícil diferenciar un cuadro clínico de otro. Esto, porque los síntomas de la enfermedad son los mismos: fiebre alta (sobre 39 °C), malestar general, dolor de cabeza y de garganta y tos.
«Todavía no se sabe claramente si la influenza AH1N1 va a ser más fuerte o leve», afirma.
Hasta ayer el Ministerio de Salud investigaba tres casos sospechosos, en Santiago, Concepción y Puerto Montt.
En este último caso se trata de una mujer (25) que viajó a España y que llegó a Chile el 1 de mayo. El jueves presentó síntomas de fiebre y gripe, por lo cual fue internada en Hospital Base de la Décima Región.













