viernes, 15 de mayo de 2009

SANTIAGO.- Dando un paso más en su carrera presidencial, el diputado socialista Marco Enríquez-Ominami presentó los lineamientos de su programa económico, cuyas medidas tendrían un costo de 4 mil millones de dólares que serían financiados mediante una reforma tributaria.El plan de seis ejes implica un incremento del impuesto a las empresas a 30 por ciento y a productos como el tabaco y el alcohol. Además, en el royalty minero, propone acortar tramos de aplicación sobre toneladas anuales subiendo tope de 5 a 8 por ciento.

En contraparte, plantea una reducción del impuesto máximo a la renta de las personas, desde 40 por ciento a 30 por ciento, la eliminación permanente del Impuesto de Timbre y Estampillas, la reducción del impuesto a la bencina y el fin del IVA para libros y artes escénicas.

Son propuestas, en cierto modo, alejadas de lo que se esperaba políticamente de un candidato que proviene del mundo de la izquierda, con un programa económico que considera rebajas de impuestos, privatización del 10 por ciento de las empresas públicas, flexibilidad laboral, una nueva reforma previsional y un millonario gasto en educación.

Una de las propuestas consiste en permitir la participación minoritaria de capitales privados en empresas emblemáticas del Estado, con el objetivo de permitir la fiscalización de las mismas por parte de los accionistas. Enríquez-Ominami propone que Enap, Banco Estado, Enami, EFE, Correos, Metro y TVN vendan un 10 por ciento de su propiedad, a la que podrán ingresar incluso las AFP.

Dentro de este grupo de compañías fiscales también está incluido Codelco, claro que con un porcentaje menor que llega al 5 por ciento.En Educación, propone recuperar los liceos de excelencia, perfeccionamiento de los profesores en el exterior, contratación de docentes extranjeros, subsidios a la educación municipal, premios de excelencia en educación universitaria y reorientación estratégica del aporte fiscal indirecto.

En Empleo, el programa -cuya elaboración tardó cerca de 10 meses- incluye la adaptabilidad laboral pactada, la creación de un fondo de financiamiento para la competitividad, la reorientación de los programas de empleo municipal, el incentivo a la inversión en regiones, la agilización en la creación de nuevas empresas, además de la flexibilidad de impuestos para otras nuevas.

El economista Paul Fontaine presentó -dentro del plan- una reforma al sistema previsional, que le permita a todas las personas cotizar en el INP o en AFP y una exención escalonada de pagos AFP e Isapres para el 30 por ciento más pobre de la población.

fuente. orbe. emol. com

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